Skip to content

Vive Mazatlán

Increase font size Decrease font size Default font size color azul color negro color cyan color verde color rojo
Inicio arrow Historia arrow Personajes Ilustres arrow ¿Quién fue Romanita de la Peña?
PDF Imprimir E-Mail

Historia del Orfanatorio de Mazatlán y la Sra. Romanita de la Peña.

thumb_img_0382La niñez fue su mayor preocupación. Dio parte de su vida para que los que carecieran de un hogar pudieran tener uno. Mujer de gran temple y firmes convicciones, la señora Romana de la Peña Inzunza, mejor conocida como Romanita de la Peña, se preocupó por que a estos niños no le faltara nada. Romanita nació el 24 de agosto de 1876 en el seno de un matrimonio español radicado en Mazatlán. Sus padres, doña Romana Inzunza y don Antonio de la Peña, conocido en todo México por ser el dueño de las dirigencias que cruzaban el occidente y noroeste del territorio, además de gran parte de Mazatlán de entonces; dueño también de la Tienda de Ultramarinos, una de las mas grandes de Sinaloa que surtía al estado y Baja California; y poseedores de varias minas.

Romanita fue la última de los cuatro hijos de aquel matrimonio. Manuel, Micaela y Evodio se llamaban sus hermanos. De sus padres, filántropos, aprendió el amor por el prójimo, quedó huérfana de madre a los seis años, por lo que se hizo cargo de las responsabilidades del hogar. Desde esta edad aprendió a querer a los niños, tal era el caso que los hijos de los sirvientes que morían los empezó a recoger, dormían en su recamara en pequeñas camitas. Tenía tres que decían que eran sus hijos".

A principios del siglo veinte, muchos niños perdieron a sus padres debido a un brote de peste bubónica que se cree, provenía de un barco cuya tripulación venia infectada y se la contagio a la comunidad mazatleca durante su estancia en el puerto, pero desgraciadamente, no había un lugar para proporcionar el cuidado para los niños que perdieron a sus padres a causa de esta enfermedad.

Afortunadamente, existía una mujer que estaba decidida a ayudar a los niños en tan desafortunadas condiciones de vida, una mujer que decidió unir esfuerzos con la comunidad mazatleca para poder atender las necesidades de estos niños sin techo, y que carecían del amor proporcionado por sus padres naturales, dichas necesidades serian cubiertas en lo que años después se convertiría en el Orfanatorio Mazatlán.

Romanita de la Peña inicio sus actividades para el beneficio de la comunidad cuando solo contaba con 15 años de edad, introduciéndose dentro de las damas de la elite social de Mazatlán, damas que contaban con una gran influencia y apoyo económico que les permitía ser las responsables de la construcción y el establecimiento de la clínica San Vicente, lugar que con el tiempo se convertiría en el Hogar San Pablo.

Dichos logros no fueron suficientes para ella, lo cual provoco que tras la llegada de la peste bubónica Las damas de sociedad lideradas por Romanita pusieran manos a la obra para satisfacer las necesidades de los niños afectados. De esta forma decidieron recaudar dinero de distintas formas para poder lograr crear su objetivo, es así; que con un capital de recaudados de distintos eventos sociales, el apoyo en oro del Gral. Cañedo, la donación del terreno por parte del Sr Germán Evers, y la supervisión del arquitecto Baltasar Inzunza, el sueño se volvió realidad el 8 de junio de 1921.

Doña Romanita recibió otros reconocimientos y medallas al mérito: fue condecorada en 1927 por el señor Germán Evers; en 1948 por la Casa Madero, quien le dedicó el programa "Así es mi tierra" a través de la XEQ, Cadena Azul, por el ayuntamiento presidido por el señor Amado S. Guzmán; en 1951 por el magisterio sinaloense y por ultimo, en 1958 por el Club Rotario. Además fue develado un busto suyo y una placa en el interior del Orfanatorio, unos días antes de su muerte.

Doña Romanita de la Peña, después de mas de 60 años de ayudar al prójimo falleció en esta ciudad el 2 de febrero de 1958, a la edad de 81 años, de una deficiencia renal en su residencia en la calle constitución Nª 3 poniente.

En su última morada fue instalada la capilla ardiente y desfilaron centenares de personas que cultivaron amistad con la desaparecida, además de sus niñas del orfanatorio.

A los pocos meses de sus muertes el ayuntamiento decretó de que se cambiaría de nombre la calle "Nicaragua" por el de Romanita de la Peña, además fue develado un busto de ella en la Plazuela Machado.

A doña Romanita se le conoce como la precursora de la caridad en Mazatlán, una persona que pese a las desgracias personales, supo sacar adelante ese ideal que nació y traía en su ser: construir una casa para aquellos niños que se encontraban desamparado, un hogar que cuidara de ellos hasta que estos pudieran valerse por si mismos.

Ubicación: Zaragoza # 227A Col. Centro, CP 82000.

Ver monumento de Romanita de la Peña...

 
< Anterior   Siguiente >