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Vive Mazatlán

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ELECTRICIDAD EN MAZATLÁN
Historia y desarrollo del servicio eléctrico en la ciudad de Mazatlán.

thumb_logo_cfeSinaloa tiene el honor, según el historiador José C. Valadez, de ser el primer Estado de la República Mexicana en el que se estableció la primera planta de luz eléctrica (1879).


La revisión y ensamble de esta planta se efectúo en la ciudad y puerto de Mazatlán y la fuerza con la que operaba y generaba electricidad se la proporcionaba un motor impulsado por vapor de Manufactura Inglesa. Este motor después serviría de modelo para los que después se construirían en la Fundición de Sinaloa, bajo la atinada supervisión del Ing. Alejandro Loubet y Guzmán y que serian utilizados en todos los principales fundos mineros, fábricas y poblados de Sinaloa para generar electricidad.

Esta singular planta eléctrica por instrucciones del rico Comerciante Español, Francisco Echeguren y de la Quintana, se transporto a través de senderos y veredas, en carruajes con plataforma jalados por robustos bueyes, al fundo minero de la Guadalupana ubicado en el área del Municipio de Cósala, en donde después de sortear un sin fin de problemas técnicos quedo finalmente instalada.

Aunque ya existían en el Puerto las instalaciones y capacidad técnica para producir motores y generadores eléctricos; 17 años tuvieron que transcurrir, desde que se instalo la planta en las ricas minas de Guadalupe de los Reyes, para que en la ciudad de Mazatlán operara la primera planta de electricidad.

En el año de 1896, el Sr. Jesús Escovar, hombre dinámico y emprendedor solicita al Ayuntamiento presidido por el Prefecto Sr. Bernardo Vazquez, el permiso correspondiente para realizar los trabajos de instalación del alumbrado eléctrico de la ciudad. Este relevante suceso permitió que la comunidad de Mazatlán fuera una de las primeras ciudades en tener alumbrado eléctrico, no solo en Sinaloa, sino en todo el País y no solo eso, lo que es mas sorprendente aun es que solo habían transcurrido 15 años desde qué en el poblado de "Godalming, en el Condado de Surrey en Inglaterra", había tenido la distinción de ser la primera ciudad en el mundo en contar con servicio de iluminación eléctrico; suceso qué implica qué la ciudad de Mazatlán gracias a su pujanza comercial y desarrollo industrial fue puerta de entrada a las mas nuevas y mejores innovaciones.

La razón principal por la que el Ayuntamiento le dio al Sr. Escovar la concesión del alumbrado publico, se debió a que este prominente empresario era también dueño de la Compañía de Gas Hidrogeno; empresa que desde el año 1868, tenia a su cargo la iluminación de la ciudad a base de lamparas de gas; y pensaban, el prefecto y los concejales que esta circunstancia favorecía a la ciudad, ya que la Cía. de Gas podría servir de apoyo, en caso de que la planta de energía eléctrica llegara a fallar. En ese tiempo se penso que esto era una buena decisión ya que así se garantizaba que en ningún momento podría la ciudad quedar totalmente a obscuras.
Este sistema dual de iluminación, con el tiempo probo ser una mala medida, ya que el servicio de alumbrado con gas era extremadamente costoso. Tan es así que la erogación anual por concepto de gas alcanzaba la suma de $20,000 pesos y por electricidad solo $3,000 pesos, lo que significaba que se pagaban $23,000 por un servicio de alumbrado que en realidad debería costar $6,000 pesos. Esta situación le acarrearía a los ediles municipales infinidad de criticas y los hacia blanco de sospechas de que permitieran que subsistiera esta situación.

Otra de las razones que impulso al Ayuntamiento a apoyar el proyecto de la introducción de la luz eléctrica, es que con ello se quería promover entre la población el remplazo de la iluminación a base de gas, petróleo, sebo y velas de estearina de la confiable marca "Estrella", por considerarse que el uso de esas sustancias constituía un peligro para los usuarios e iba en lo que se refiere al gas, en detrimento de la economía familiar.

En el convenio que celebro el Ayuntamiento, también se estipulaba que de la energía producida por los dinamos y generadores tuvieran uso prioritario los edificios Municipales, Plazuelas, Mercados y las principales calles de la ciudad.
Los primeros lugares que contaron con iluminación y servicio eléctrico fueron: el edificio de la Prefectura, la Casa Hogar Municipal, la Cárcel Publica y el Hospital Civil y luego paulatinamente se instalaron lámparas en las principales calles y plazuela.
Las crónicas de la época señalan que el nuevo aspecto nocturno que mostraron las plazuelas Hidalgo y Machado era espectacular y fue motivo para que la presencia de paseantes nocturnos se incrementara notablemente. Los relatos de esos tiempos nos dicen que las plazuelas se arreglaban e iluminaban de forma tan regia, que la población al transitar por ellas, no salía de su asombro al admirar los cientos de "focos" y papelillos de diferentes colores con los que se adornaban a estas plazas.

En lo referente a las iluminaciones especiales que se hacían, merecen mención especial las que se realizaban en la explanada "Olas Altas", durante las fiestas para celebrar el triunfo obtenido por los ejércitos nacionales sobre las fuerzas invasoras francesas en la ciudad de Puebla de los Angeles.

Es preciso decir que en ellas los organizadores anunciaban con bombo y platillo que no omitirían medios ni gasto alguno, para poder ofrecer una gran iluminación, ya que contarían con luz eléctrica repartida por todo el paseo, con grandes focos de mas de 200 bujías que alumbrarían el área del paseo Olas Altas con profusión de luz eléctrica de arco, acompañadas por hermosos y vistosos faroles Japoneses y Venecianos.

La iluminación del puerto continuo y abarco sus principales calles, esta forma de alumbrado de mayor intensidad, vino a contribuir a que la obscuridad nocturna no fuera ya impedimento para que la población se encerrara temprano en sus casas. Al contar con una mayor seguridad que esta novedosa la iluminación proporcionaba, la gente temerosa de las sombras de la noche empezó a pasearse por las calles de la ciudad.
Las primeras calles que contaron con alumbrado eléctrico en la ciudad fueron:
- "Calle Principal" (Hoy Belisario Domínguez)
- "Nueva" (Hoy Melchor Ocampo)
- "Puente" (Hoy Benito Juárez)
- "Recreo" (Hoy Constitución)
- "Faro" (Hoy 21 de Marzo)
- "Oro" (Hoy Sixto Osuna)
- "Puerto Viejo"(Hoy Cinco de Mayo)
- "Vigía" (Primero Guelatao, Hoy Angel Flores)
- "San Germán" (Primero Fco. Cañedo, Hoy(José. M. Canizales)
-  y "Arsenal" (Hoy Venustiano Carranza).

Los trabajos para dotar a la ciudad de alumbrado publico, finalizaron en el mes de Julio de 1896 y es a partir de esa fecha que la Cía. Escovar, hace del conocimiento de la población de que se encontraba en condiciones de proporcionar el servicio de alumbrado eléctrico a las casas particulares.

Las crónicas periodísticas de esos tiempos nos relatan que el entusiasmo de la comunidad por contar con este servicio fue de tal proporción que durante varios días las oficinas de la empresa de gas y luz eléctrica de Mazatlán, ubicadas en la Calle Principal (Belisario Domínguez) no se daban abasto para atender las múltiples solicitudes de instalación de servicio eléctrico.

Desafortunadamente, al poco tiempo de terminarse los trabajos de instalación del alumbrado de la ciudad,(Agosto de 1896), el empresario Jesús Escovar, sufre un grave accidente y fallece. Este trágico suceso, hace que las riendas del negocio recaigan en la persona de Marcelino Herrerías, primer albacea de la sucesión del intestado del Sr. Escovar; personaje que demostró una gran habilidad para que la empresa creciera y sus finanzas se consolidaran.

El auge de la compañía continuo, la demanda por el servicio iba en constante aumento, lo que aunado a que el Ayuntamiento en los días festivos acostumbraba a ordenar trabajos especiales de iluminación, contribuiría a que la empresa de Gas y Luz de los herederos del Sr. Escovar obtuviera pingues ganancias.

La pujanza y éxito de la compañía se reafirmo, al autorizarles el Ayuntamiento el 5 de Enero de 1897 una reforma al contrato original de prestación de servicio eléctrico, por la cual los concejales aprobaban un aumento a las tarifas del servicio eléctrico. Esta hábil maniobra le permitió a la Cía. allegarse el flujo de dinero necesario para que las instalaciones crecieran y su capacidad de generar electricidad se incrementara notablemente.

A finales del año 1897, los herederos de Jesús Escovar, empezaron a tomar un papel mas activo en los manejos de la compañía y decidieron cambiarle el nombre a la sociedad, por el de Escovar y Hermanos y prosiguieron con mas ahínco sus agresivos planes de crecimiento.

Tal y como siempre sucede cuando un negocio empieza tener aceptación y éxito, la competencia no se hizo esperar y se instalo en la ciudad una empresa auspiciada por el Sr. Arthur de Cima León, quien empezó a otorgar el servicio a comerciantes, empresas, fabricase inclusive al mismo Ayuntamiento, en las ocasiones en que por causas de fuerza mayor la Cía. Escovar y Hnos. se viera imposibilitada a prestarlo.

Esta nueva empresa con la supervisión estrecha del Señor de Cima, al no tener fallas ni interrupciones frecuentes, demostró contar con una gran eficiencia, lo que ocasiono que la respuesta de los consumidores fuera de una gran demanda por sus servicios, situación que le permitió desarrollarse rápidamente.

Sus registros nos muestran que para finales del año 1896 ya contaran con 320 contratos, los que representaban una cantidad cercana a las 1200 luces. Esta rápida expansión los llevo a importar mas equipo, lo que les dio la posibilidad de brindar un mejor servicio y una mayor cobertura.

A partir del ingreso de esta nueva compañía eléctrica, se inicia una feroz contienda por el favor del consumidor. Esta dura competencia fue motivo para que las dos compañías empezaran a tener serios problemas y desperfectos en sus equipos e instalaciones, ocasionados por "misteriosos Vándalos" que llegaban al extremo de colocar aditamentos especiales para sobrecalentar y hacer tronar a los generadores.

La recia y rispida competencia por el favor del cliente continuo sin ceder cuartel y los actos de vandalismo eran tantos y tan frecuentes, que la compañía eléctrica Escovar y Hermanos y la Compañía de Teléfonos y Luz Eléctrica de Arthur de Cima León, decidieron reglamentar a todo su personal con uniformes que los pudieran distinguir entre si y de esa manera facilitar a los usuarios, autoridades y publico en general, la facilidad de poder identificar y denunciar, quienes eran los que realmente estaban ocasionando el daño a las instalaciones eléctricas.

En el año 1904, con el objeto de aumentar su capital social y con ello consolidar a la empresa; los hermanos Escovar constituyen la Empresa de Corriente Eléctrica, S.A. cuyos socios eran: Roberto Henderson, Gerald E. Ward, José H. Rico, Francisco Valadez, W. E. Lloyd, Andrés Avendaño, Herbert Wooster Felton y Arthur de Cima.

La estructura social de esta empresa, quedo constituida con un capital social de $200,000.= pesos, divididos en 2000 acciones de 100 pesos cada una. Los Hermanos Escobar participaron con 1550 acciones, garantizadas con el edificio, maquinas, calderas, bombas generadores, transformadores, postes, tuberías y herramienta variada; esta participación accionaria les dio la posibilidad de seguir reteniendo la dirección de la empresa.

Nuestra investigación de los orígenes del servicio eléctrico en Mazatlán, nos muestra que para el año 1905 a tan solo de un año de la reestructuración accionaria, se presentaron serios problemas y desavenencias internas en la sociedad Empresa de Corriente Eléctrica, los que llevaron a los hermanos Escovar a desligarse por completo de esta compañía. Como resultado de esta decisión que para fines del año 1905 el Sr. Jesús Escovar Hijo, vende su participación a su mas acérrimo competidor el Sr. Arthur de Cima y a los pocos días su hermano se solidariza con esa decisión y vende su parte al mismo comprador, quien de golpe y porrazo se convierte en el dueño mayoritario de la principal empresa de corriente eléctrica de la ciudad.

Posteriormente, a principios de 1906 el Sr. Arthur de Cima León, el rico y poderoso empresario, dueño de las compañías de transporte ferroviario urbano, hielo, teléfono y luz eléctrica, compra el resto de las acciones y fusiona a las empresas eléctricas y con ello se convierte en el único distribuidor en la ciudad de energía para alumbrado eléctrico y fuerza motriz, formando con ello un monopolio de este servicio. Por comentarios de gente de esa época, se dice que el control que ejerció el Sr. de Cima, a partir de ese momento en la industria eléctrica local fue tan férreo, que hizo prácticamente imposible que otra empresa eléctrica pudiera establecerse y si acaso lo intentaban prontamente eran absorbidas.

La empresa eléctrica de los De Cima, continúo funcionando exitosamente hasta el año de 1927. Es en ese año que este empresario decide vender todas las instalaciones y equipos a la Compañía Abastecedora de Luz y Agua (Alfa) representada oficialmente por los Sres. Isaac Flacker y Alexander Stephen Hammond, para dedicarse a otras actividades empresariales.

La compañía Alfa, obligada por el continuo crecimiento de la ciudad, que para ese entonces contaba con casi 45,000 habitantes, se ve precisada a realizar cuantiosas inversiones para poder seguir ofreciendo un buen servicio. En ese sentido se aboca a construir un edificio nuevo cerca del muelle y a comprar 2 motores diesel marca Worthintong de 400cv y 300cv respectivamente y con ello aumenta sensiblemente la generación de fluido eléctrico que hizo llegar a tarifas mas accesibles a la población de escasos recursos.

Al transcurrir de los años se vio que la generación de energía eléctrica era un insumo de importancia para el desarrollo del país y por lo tanto se determino que se debería crear un esquema que le diera a la nación el control sobre sus recursos energéticos. Lo que dio paso a que la industria eléctrica se nacionalizara paulatinamente; al suceder esto la compañía Alfa al pasar el tiempo (1959) pasa a formar parte de la naciente empresa Paraestatal Comisión Federal de Electricidad (1937), quien a partir de ese momento es la responsable de prestar este vital servicio a la ciudad de Mazatlán.

Fuente: H. Ayuntamiento de Mazatlán
 
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